HISTORIAS DE MARINILLA
Con el argumento de combatir a guerrillas de izquierda, entre 1994 y 2000 se produjo en este país la más fuerte expansión paramilitar, que dejó decenas de miles de campesinos asesinados y millones de desplazados hacinados en las ciudades. La seguridad alimentaria de esos desplazados se quedó en la parcela, que luego fue tomada por las mafias paramilitares, ya fuera mediante la compra a precios irrisorios o por ocupación a la fuerza.


4 comentarios:
Nació en 1892, en Quebrangulo, Alagoas.
Casado dos veces, tiene siete hijos.
Altura 1,75.
Zapato nº 41.
Cuello nº 39.
Prefiere no andar.
No le gustan los vecinos.
Detesta la radio, el teléfono y las campanillas.
Tiene horror a las personas que hablan alto.
Usa gafas. Medio calvo.
No tiene preferencia por ninguna comida.
No le gustan las frutas, ni tampoco los dulces.
Indiferente a la música.
Su lectura predilecta: la Biblia.
Escribió Caetés con 34 años.
No le concede preferencia a ninguno de sus libros publicados.
Le gusta beber aguardiente.
Es ateo. Indiferente a la Academia.
Odia a la burguesía. Adora a los niños.
Los novelistas brasileños que más le gustan: Manoel Antônio de Almeida, Machado de Assis, Jorge Amado, José Lins do Rego y Rachel de Queiroz.
Le gustan las palabrotas escritas y habladas.
Desea la muerte del capitalismo.
Escribió sus libros por la mañana.
Fuma cigarrillos "Selma" (tres mazos por día).
Es inspector de enseñanza, trabaja en el Correio da Manhã.
Los intentos de dialogo entre los dueños del poder y el pueblo siempre resultaron en un
baño de sangre. Todos los acuerdos se han incumplido y han resultado muertos los
compromisarios de la parte popular. Sucede con los campesinos, con los indígenas, con los
movimientos políticos revolucionarios y particularmente con el movimiento insurgente. En
las movilizaciones campesinas y sociales que han dialogado con el gobierno, el único
propósito gubernamental al facilitar el encuentro para desmovilizarlas, ha sido identificar a
sus dirigentes para deshacerse de ellos uno a uno hasta desmembrar a sus organizaciones,
esa ha sido la constante histórica.
En los últimos diálogos realizadas en el caguan entre
No podemos evitar la muerte. Se cierne como una sombra sobre las vidas de todos. Ahora vivimos más tiempo de lo que vivieron nuestros abuelos, estamos mejor alimentados, perdemos a menos recién nacidos, las vacunas nos protegen de epidemias otrora tan temidas, los hospitales dotados de alta tecnología salvan a pacientes necesitados de un nuevo riñón o de otro corazón, pero seguimos siendo mortales. Y aunque hayamos tenido tanto éxito en protegernos de las plagas que diezmaron a generaciones anteriores, tampoco nos faltan nuestras propias plagas, desde el suicidio, el aborto, el divorcio y la adicción a las drogas, hasta el racismo, la pobreza, la violencia y el militarismo. Según ha dicho Juan Pablo II, vivimos en una cultura de la muerte.No podemos evitar la muerte. Se cierne como una sombra sobre las vidas de todos. Ahora vivimos más tiempo de lo que vivieron nuestros abuelos, estamos mejor alimentados, perdemos a menos recién nacidos, las vacunas nos protegen de epidemias otrora tan temidas, los hospitales dotados de alta tecnología salvan a pacientes necesitados de un nuevo riñón o de otro corazón, pero seguimos siendo mortales. Y aunque hayamos tenido tanto éxito en protegernos de las plagas que diezmaron a generaciones anteriores, tampoco nos faltan nuestras propias plagas, desde el suicidio, el aborto, el divorcio y la adicción a las drogas, hasta el racismo, la pobreza, la violencia y el militarismo. Según ha dicho Juan Pablo II, vivimos en una cultura de la muerte.
OLÍVAR, TU ESPADA VUELVE A LA LUCHA "No envainaré jamás la espada mientras la libertad de mi pueblo no esté totalmente asegurada" Discurso pronunciado el 2 de enero de 1814 Simón Bolívar Y la libertad no esta asegurada. No existe. De México a la Tierra del Fuego, el obrero, el campesino, el trabajador, el estudiante, la mujer del pueblo, el indio... Nosotros los latinoamericanos vivimos el hambre. Nos debatimos en la miseria. Nos desangramos en la injusticia. Sentimos nuestra cultura castrada, deformada, vendida.Es que las cadenas españolas rotas por Bolívar, hoy son reemplazadas por el dólar gringo. Y es que en el solio de Bolívar, cada cuatro años se han turnado los representantes de las oligarquías asesinas del pueblo colombiano.Y es que esos explotadores, hablan de una patria soberana mientras la entregan al amo extranjero. Hablan de una patria justa mientras la riqueza de unos pocos privilegiados se amasa en la angustia de los trabajadores. Del campesino sin tierra. Del niño con hambre y sin escuela. Del desempleado y su miseria. De la mujer sometida. Del indio acosado como fiera. Del inconforme encarcelado. Del estudiante amordazado. Por eso la lucha de Bolívar continua, Bolívar no ha muerto.Su espada rompe las telarañas del museo y se lanza a los combates del presente. Pasa a nuestras manos, a las manos del pueblo en armas. Y apunta ahora contra los explotadores del pueblo. Contra los amos nacionales y extranjeros. Contra ellos, los que la encerraron en museos, enmoheciéndola. Los que deformaron la idea delLibertador. Los que nos llamarán subversivos, apátridas, aventureros, bandoleros. Y es que para ellos este reencuentro de Bolívar con su pueblo es un ultraje, un crimen. Y es que para ellos su espada libertadora en nuestras manos es un peligro... Pero Bolívar no está con ellos - los opresores - sino con los oprimidos. Por eso su espada pasa a nuestras manos. A las manos del pueblo en armas. Y unida a las luchas de nuestros pueblos no descansará hasta lograr la segunda independencia, esta vez total y definitiva...
Opinión por:
Xavierten
Mie, 06/01/2011 - 21:53
Todos (excepto los uritontos de e
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio